Invertir en energía eólica
El principal proyecto eólico del período es Villonaco III, cuya concesión fue firmada por el gobierno de Guillermo Lasso en julio de 2023 y continuada por Noboa. Durante el segundo mandato se cumplieron dos hitos concretos: el cierre financiero el 27 de agosto de 2025 y la entrega de equipamiento el 3 de septiembre de 2025. Según el Ministerio de Ambiente y Energía, el proyecto registra un avance físico del 30,54% con corte a febrero de 2026 — 19 aerogeneradores Nordex de 5,9 MW, 112,1 MW de capacidad total y una inversión de USD 231 millones — con operación comercial prevista para el 10 de agosto de 2027.
Ley de Energía Nuclear
El gobierno presentó públicamente el proyecto de Ley Orgánica de Energía Atómica el 16 de julio de 2025, con apoyo del Organismo Internacional de Energía Atómica. Sin embargo, una consulta al sistema oficial de la Asamblea Nacional confirma que el proyecto nunca fue enviado formalmente al Legislativo — no existe registro de ingreso ni trámite. La exministra Inés Manzano confirmó además que el texto sigue en evaluación dentro de la Presidencia. La promesa era presentar la ley, y eso no ocurrió.
Concesionar Cardenillo (500 MW adicionales)
Noboa prometió en campaña concesionar el proyecto hidroeléctrico Cardenillo, que aportaría aproximadamente 600 MW al sistema eléctrico nacional. Un año después, la concesión no se ha concretado. El proyecto fue incorporado al Registro Nacional de Alianzas Público-Privadas el 12 de febrero de 2025 y avanza en la fase de estructuración, que incluye estudios de prefactibilidad y factibilidad con una inversión asignada de USD 16,8 millones. El nuevo Plan Maestro de Electricidad prevé la entrada en operación de Cardenillo a 2030. Un proyecto planificado desde 2010 sigue sin adjudicarse.
300 MW anuales de energía renovable vía contratos privados (solar, eólica, geotérmica)
En energía eólica — el componente con más avance visible — el propio Ministerio de Ambiente y Energía confirmó a Lupa Media que la única capacidad nueva en ejecución o desarrollo es de 142,1 MW referenciales: el proyecto Villonaco III (112,1 MW) y el proyecto Yuluc (~30 MW). El primero fue concesionado bajo el gobierno de Lasso en julio de 2023 y el segundo está apenas en prefactibilidad. El Ministerio también confirmó que no existen memorandos de entendimiento ni contratos nuevos de energía eólica firmados específicamente durante este mandato.
Para el resto de fuentes renovables, el gobierno emitió certificados de calificación para proyectos que suman 725 MW, pero un certificado es solo el primer paso habilitante: las empresas tienen hasta 18 meses para completar sus estudios antes de poder contratar. La entonces ministra Inés Manzano anunció en enero de 2026 que las licitaciones se realizarían ese año, confirmando que en 2025 no se firmaron los contratos prometidos. Ecuador deberá esperar al menos hasta 2027 para contar con energía renovable privada operativa.
Modernizar refinerías y elevar producción de gas natural
En gas natural hubo avance concreto: en agosto de 2025 Petroecuador firmó un contrato con la empresa china CNPC por USD 78 millones para intervenir el Campo Amistad en el Golfo de Guayaquil, con el objetivo de incrementar la producción disponible para generación eléctrica e industria.
En refinerías el panorama fue opuesto. La licitación para modernizar la Refinería de Esmeraldas — lanzada bajo el gobierno de Lasso — quedó desierta sin adjudicación. Durante este mandato, la refinería sufrió dos interrupciones graves: un terremoto e incendio el 26 de mayo de 2025 que la paralizaron 188 días, y otro incendio el 1 de marzo de 2026 que la dejó operando al 39% de su capacidad al cierre de este especial. No hay evidencia de modernización estructural en marcha
Nota metodológica
Lupa Media identificó y seleccionó 50 compromisos del presidente Daniel Noboa a partir de tres fuentes del período electoral: el Plan de Gobierno presentado ante el Consejo Nacional Electoral, los dos debates presidenciales de 2025 y las publicaciones en las redes sociales oficiales del candidato durante su gira de campaña de ese periodo.
Se seleccionaron únicamente compromisos verificables con datos concretos, referidos a temas de alto interés público o con una meta, cifra o acción específica que permitiera hacer seguimiento. Se excluyeron las declaraciones de intención genérica y las opiniones sin compromiso concreto.
El seguimiento cubre el primer año del segundo mandato: del 24 de mayo de 2025 al 14 de mayo de 2026. Cada promesa fue contrastada con fuentes primarias — pedidos de acceso a la información, documentos oficiales y medios verificados — y clasificada en una de estas categorías:
- Cumplida — la promesa se concretó en los términos anunciados.
- En proceso – avanzada — hay avances concretos y verificables.
- En proceso – demorada — existen acciones pero el ritmo o los resultados son insuficientes frente a lo prometido.
- Bloqueada — no pudo ejecutarse por una decisión externa al gobierno.
- Incumplida — no se concretó y la institución responsable confirmó que no está en ejecución ni planificación.
- No verificable — el gobierno clasificó la información como reservada.






