Metodología

En Lupa Media realizamos un monitoreo constante de la información que circula en distintos espacios digitales y tradicionales. Nuestro trabajo de verificación se nutre de dos fuentes principales: el monitoreo interno y las solicitudes externas.

Para el monitoreo interno, analizamos entrevistas, discursos y contenidos difundidos en medios de comunicación y plataformas digitales, priorizando afirmaciones vinculadas a temas de interés público, como política, economía, seguridad y asuntos sociales. Utilizamos una matriz de monitoreo especializada y herramientas como Chequeabot, que automatiza la identificación de posibles frases verificables en entrevistas. Una vez detectadas, nuestro equipo realiza una revisión editorial para determinar si cumplen con criterios de verificabilidad.

Además, promovemos activamente la participación de nuestra audiencia, invitando a que nos envíen contenidos que consideren dudosos o potencialmente desinformativos. Recibimos solicitudes de verificación a través de nuestra plataforma de WhatsApp, así como desde nuestras redes sociales (@lupamediaec).

Estas solicitudes son una fuente clave para nuestro trabajo, ya que nos permiten identificar narrativas virales, dudas ciudadanas y posibles casos de desinformación que requieren ser verificados.

No obstante, no todas las solicitudes son verificables. Priorizamos afirmaciones que pueden ser contrastadas con evidencia disponible, que tienen relevancia pública y que pueden ser evaluadas con base en datos, documentos o fuentes confiables.

No verificamos opiniones, juicios de valor, promesas a futuro, ni afirmaciones que no puedan ser contrastadas con evidencia verificable.

Nuestro proceso de selección se centra en dos criterios fundamentales:

  • El contenido de la afirmación es potencialmente dañino, es decir, si puede causar confusión, pánico o afectar negativamente a la sociedad o a grupos específicos.
  • Analizamos si la afirmación proviene de una persona influyente con gran impacto en la opinión pública.
  • Reproducción multiplataforma del contenido: prestamos especial atención a aquellas afirmaciones que se han viralizado en diferentes plataformas digitales. Evitamos verificar información que no haya trascendido significativamente, para no amplificar innecesariamente contenidos potencialmente dañinos que aún no han alcanzado una difusión relevante.

Al cumplir con estos criterios esenciales, procedemos a identificar qué elementos tenemos disponibles para verificar. Solo avanzamos al siguiente paso cuando estamos seguros de nuestra capacidad para realizar una verificación sólida y fundamentada.

Nuestra investigación se caracteriza por ser profunda y transparente. Realizamos un análisis detallado de datos oficiales y públicos disponibles a través de diversas fuentes. Para enriquecer nuestra investigación, realizamos entrevistas con expertos que nos ayudan a explicar y contextualizar la información.

Un principio fundamental de nuestro trabajo es que no utilizamos fuentes anónimas ni información «off the record».

Durante esta etapa, también contactamos a la fuente original de la afirmación para conocer el sustento de su declaración. Esto nos permite tener una comprensión completa del contexto y los fundamentos de lo que estamos verificando.

Sin embargo, en algunos casos este contacto puede no ser posible o no estar justificado, por ejemplo: cuando la afirmación proviene de contenido anónimo o viral sin autor identificable, cuando se trata de declaraciones antiguas cuyo contexto ya es verificable con fuentes documentales, o cuando la verificación puede realizarse de manera completa y suficiente a partir de evidencia pública disponible.

Después de recopilar toda la información, clasificamos las afirmaciones según nuestro barómetro de verificación.

La última etapa de nuestro proceso es igualmente rigurosa. Cuando tenemos nuestra pieza lista, esta pasa por una revisión de al menos dos personas de nuestra redacción. Este proceso de revisión por pares tiene dos objetivos principales asegurar que contamos con todos los datos necesarios para establecer una categoría adecuada y garantizar que la redacción sea clara y sencilla para nuestra audiencia. En la redacción final, nos aseguramos de responder a las cinco preguntas fundamentales del periodismo: qué, quién, dónde, cuándo y con qué evidencia. Además, incluimos recursos visuales cuando es necesario para hacer el análisis más comprensible.

Revisa nuestro proceso de metodología más detallado aquí.