11-S: cuatro teorías conspirativas y qué dice la evidencia
A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, continúan circulando teorías que cuestionan cómo ocurrieron los ataques. Revisamos cuatro de las más difundidas y qué establecen las investigaciones disponibles.

Lo que debes saber:
- El 11 de septiembre de 2001, 19 integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales y los utilizaron para ejecutar los atentados en Estados Unidos.
- Entre las teorías que aún circulan están las de una demolición controlada de las Torres Gemelas, una supuesta conexión entre el 11-S, los ataques con ántrax y la pandemia de COVID-19, y un supuesto ataque con misiles contra el Pentágono.
- Las investigaciones oficiales y estudios técnicos no han encontrado evidencia que respalde estas afirmaciones.
Los atentados dejaron 2.996 muertes y dieron paso a numerosas investigaciones sobre lo ocurrido. A lo largo de los años, fotografías, videos, testimonios y otros elementos han sido utilizados para sostener distintas teorías conspirativas.
Pero que una afirmación genere dudas no significa que exista evidencia que la respalde. Estas son cuatro de las teorías más difundidas y lo que establecen las investigaciones.
1. “Las Torres Gemelas fueron derribadas mediante una demolición controlada”
Una de las teorías sostiene que los impactos de los aviones y los incendios posteriores no fueron suficientes para provocar el colapso de las Torres Gemelas y que, en realidad, se utilizaron explosivos para derribarlas.
La teoría ha aparecido en documentales, programas de televisión y redes sociales. En una versión inicial de su serie documental NYC Epicenters 9/11-2021½, por ejemplo, el director Spike Lee incluyó testimonios de personas que cuestionaban la explicación oficial sobre el derrumbe de los edificios. Sin embargo, las investigaciones técnicas no encontraron evidencia de explosivos.
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) concluyó que los impactos de los aviones dañaron las columnas estructurales de las torres y desprendieron parte del material ignífugo que las protegía. El combustible derramado provocó incendios que debilitaron las estructuras.
Según el NIST, la combinación de los daños estructurales y los incendios provocó las condiciones que llevaron al colapso de ambas torres. La investigación no encontró evidencia de una demolición controlada.
2. “El 11-S, el ántrax y la pandemia del COVID-19 forman parte de un mismo plan”
En septiembre y octubre de 2001, cartas que contenían esporas de ántrax fueron enviadas a medios de comunicación y políticos estadounidenses. Los ataques provocaron cinco muertes y 17 casos de infección.
A partir de estos hechos, algunas narrativas conspirativas sostienen que el 11-S y los ataques con ántrax fueron parte de una misma operación y que ambos estarían relacionados con la pandemia de COVID-19.
Sin embargo, la coincidencia temporal entre acontecimientos no demuestra que exista una relación causal entre ellos. No se ha presentado evidencia verificable que permita establecer que los atentados del 11-S, los ataques con ántrax y la pandemia fueron acontecimientos coordinados.
Que una organización o conferencia promueva esta interpretación tampoco constituye evidencia de que la teoría sea cierta.}
3. “El colapso del World Trade Center 7 demuestra que hubo una demolición”
El World Trade Center 7 (WTC 7) ocupa un lugar central en varias teorías conspirativas. Era un edificio de 47 pisos ubicado cerca de las Torres Gemelas y no recibió el impacto directo de un avión. Colapsó aproximadamente siete horas después del derrumbe de la Torre Norte.
Quienes sostienen que hubo una demolición controlada señalan principalmente la apariencia y velocidad del colapso. También han mencionado la supuesta presencia de termita, un compuesto capaz de producir temperaturas muy elevadas.
Pero la investigación del NIST llegó a una conclusión diferente. El organismo determinó en 2008 que los incendios provocados por los escombros de la Torre Norte desencadenaron una serie de fallas estructurales que terminaron provocando el colapso del edificio.
El NIST no encontró evidencia de que explosivos hubieran causado el derrumbe. La supuesta presencia de termita tampoco demuestra que el material haya sido utilizado para demoler el edificio. La identificación de un compuesto en los restos no prueba por sí sola cómo fue utilizado ni que haya provocado el colapso.

4. “El Pentágono fue atacado con un misil y no con un avión”
Uno de los argumentos utilizados es que los daños visibles en el edificio serían demasiado pequeños para corresponder a un Boeing 757. Sin embargo, las investigaciones y los registros del vuelo establecen que el vuelo 77 fue secuestrado y se estrelló contra el Pentágono.
La forma de los daños tampoco puede analizarse únicamente a partir del tamaño del agujero visible. El impacto involucró el fuselaje, las alas y otras partes del avión, además de la estructura del edificio y el terreno.
Los registros de la aeronave, las investigaciones sobre el lugar del impacto y la identificación de las víctimas forman parte de la evidencia que respalda lo ocurrido.

¿Y qué pasó con el vuelo 93?
También circula la afirmación de que el vuelo 93 de United Airlines fue derribado por una aeronave militar o corporativa. El vuelo fue secuestrado y terminó estrellándose cerca de Shanksville, Pensilvania, después de que varios pasajeros intentaran recuperar el control del avión.
Las investigaciones reconstruyeron los últimos minutos del vuelo mediante comunicaciones de pasajeros, registros de aviación y datos de la aeronave. Estos elementos respaldan que el avión fue secuestrado y que terminó estrellándose durante el intento de los pasajeros por recuperar el control.
No existe evidencia verificable que demuestre que el vuelo 93 fue derribado por otra aeronave.

