Maternidad y culpa: los mitos sobre ser madre que la ciencia ha desmontado
Las ideas socialmente normalizadas sobre la maternidad influyen en la salud mental, la distribución de cuidados y la vida cotidiana de las mujeres. Investigaciones en psicología, salud pública y economía del cuidado muestran que muchas creencias no tienen respaldo empírico y pueden reforzar culpa, sobrecarga y desigualdad.

La maternidad suele representarse como una experiencia instintiva, natural y emocionalmente plena. Sin embargo, la evidencia científica muestra que muchas de las ideas asociadas a “ser buena madre” responden más a construcciones culturales que a hechos comprobados.
Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), ONU Mujeres y los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), junto con estudios académicos sobre apego, dependencia de cuidados y salud mental, han identificado impactos medibles relacionados con estas creencias.
¿El instinto materno aparece automáticamente cuando nace el bebé?
El vínculo materno no siempre es inmediato. Investigaciones sobre apego y salud mental perinatal muestran que la conexión emocional entre madre e hijo puede desarrollarse progresivamente y estar influida por factores biológicos, emocionales y sociales. La evidencia también señala que la depresión posparto y el estrés pueden afectar el proceso de vinculación temprana.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), aproximadamente 1 de cada 8 mujeres en Estados Unidos reporta síntomas de depresión posparto después del parto.
¿La crianza es una responsabilidad natural de las mujeres?
La distribución del trabajo doméstico y de cuidados continúa siendo profundamente desigual. ONU Mujeres y otros organismos internacionales advierten que la sobrecarga de tareas de crianza impacta la salud mental, las oportunidades laborales y la autonomía económica de las mujeres.
La evidencia sobre economía del cuidado muestra que estas responsabilidades siguen recayendo mayoritariamente sobre mujeres incluso cuando también participan en el mercado laboral.
En Ecuador, las mujeres realizan el 72.7% de cuidados no remunerado, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
¿Cuando los hijos crecen, la carga de la maternidad disminuye?
El centro de investigación Pew Research Center, de Estados Unidos, identificó que muchas mujeres atraviesan la perimenopausia y menopausia mientras continúan sosteniendo tareas intensas de cuidado, incluyendo hijos adolescentes, hijos adultos económicamente dependientes y familiares mayores.
Las investigaciones sobre la llamada “generación sándwich” muestran que esta doble carga puede aumentar el estrés, el agotamiento emocional y las afectaciones en la salud mental.
1 de cada 8 adultos de entre 40 y 60 años en Estados Unidos pertenece a la “generación sándwich”, es decir, personas que crían hijos menores mientras también cuidan a un padre o madre mayor. Las mujeres reportaron mayores niveles de carga emocional asociados a estos cuidados.
¿Las abuelas solo ayudan ocasionalmente con los nietos?
En Ecuador y otros países de América Latina, algunas abuelas asumen tareas cotidianas de crianza y cuidado infantil durante varias horas al día, especialmente ante jornadas laborales extensas y falta de sistemas públicos de cuidado.
La literatura sobre cuidados intergeneracionales advierte que esta responsabilidad puede extenderse durante años y generar sobrecarga física y emocional en personas mayores.
Un estudio realizado en Ambato encontró que el 90% de las abuelas y abuelos cuidadores dedica más de dos horas diarias al cuidado de sus nietos, y el 40,7% lo hace durante cuatro horas o más al día.
Otro estudio en México identificó que el 30% de las abuelas cuidan a sus nietos o nietas más de ocho horas al día sin recibir una remuneración por sus servicios.
Recomendaciones
- Cuestiona las ideas sobre “maternidad perfecta”: que una creencia sea socialmente común no significa que tenga respaldo científico.
- Reconoce la carga de cuidados: la evidencia muestra que la maternidad implica factores emocionales, económicos y sociales, no únicamente decisiones individuales.
- Visibiliza la salud mental materna: ansiedad, agotamiento y depresión pueden aparecer en distintas etapas de la maternidad y no solo durante el posparto.
- Promueve la corresponsabilidad: organismos internacionales identifican la redistribución de cuidados como una medida clave para reducir desigualdad y sobrecarga femenina.
