Una noticia negativa tras otra: ‘doomscrolling’ en un bucle de ansiedad
Tras los terremotos en Venezuela, millones buscaron información en sus celulares. Pero esa necesidad puede convertirse en un ciclo difícil de detener: pasar horas consumiendo noticias, videos y alertas negativas sobre la tragedia. A este comportamiento se lo conoce como doomscrolling y puede afectar la salud mental.

Lo que debes saber:
- El doomscrolling (pasar mucho tiempo mirando noticias negativas) puede aparecer cuando una crisis lleva a buscar información sin parar.
- Esto puede comenzar como un intento de comprender una situación y prepararse para ella, pero se convierte en una búsqueda obsesiva e improductiva de respuestas.
- Desactivar notificaciones, establecer límites de tiempo, gestionar el contenido que aparece en redes sociales y crear espacios sin celular son algunas estrategias recomendadas para cortar el ciclo.
Este es un artículo original de Factchqueado que puedes leerlo completo aquí.
El problema no es informarse
El 24 de junio de 2026, ocurrieron en Venezuela dos terremotos de gran magnitud. Hasta ahora, la tragedia deja oficialmente más de 5000 muertos, 16 mil heridos, miles de edificaciones afectadas y pérdidas económicas millonarias. En una situación así, muchas personas revisan sus celulares para conocer la magnitud del evento, saber el bienestar de sus familiares o encontrar instrucciones de las autoridades.
El problema comienza cuando la necesidad de informarse se transforma en una búsqueda que no parece tener final. Una noticia, luego otra, después un video, un nuevo dato y otra vez, volver a buscar.

Ese comportamiento tiene un nombre: doomscrolling
El diccionario de Cambridge lo define como
“La costumbre de pasar mucho tiempo mirando el celular o la computadora y leyendo noticias malas o negativas”.
La palabra se popularizó durante la pandemia de COVID-19, cuando muchas personas dependían de sus dispositivos para conocer las últimas novedades sobre un virus todavía desconocido. La incertidumbre alimentaba la búsqueda de información y esa búsqueda, a su vez, exponía a las personas a más noticias negativas. La Clínica Mayo describe el proceso como un bucle.

La trampa está en creer que una actualización más traerá tranquilidad
La Mental Health Foundation explica que las personas pueden buscar información para sentir que tienen más control, mantenerse al tanto o evitar perderse algo importante. La lógica suele ser sencilla: “si sigo buscando, quizá encuentre el dato que necesito para sentirme tranquilo”.
El problema es que, en una crisis, siempre puede aparecer una nueva actualización, un nuevo número de víctimas o una nueva alerta. Así, la persona sigue deslizando el dedo, aunque ya no esté encontrando información útil y el contenido que consume solo aumente su ansiedad.

La pregunta no es únicamente cuánto tiempo pasas conectado, sino qué te está haciendo ese contenido
El Digital News Report 2026 del Instituto Reuters señala que las personas pasan, en promedio, entre cuatro y cinco horas al día consumiendo contenido a través de dispositivos electrónicos. Además, en los 48 mercados analizados, las redes sociales y las plataformas de video superaron por primera vez a los sitios web y las aplicaciones de medios como fuente preferida para informarse: 58% frente a 51%.
Eso significa que, durante una emergencia, la información puede llegar desde múltiples fuentes y de forma permanente. No hay necesariamente un momento en el que “termine” el flujo de noticias.
Por eso, la Clínica Mayo recomienda hacerse algunas preguntas mientras se consume información:
- ¿Lo que estoy viendo realmente me ayuda o solo está activando emociones negativas sobre algo que no puedo controlar?
- ¿Me siento mejor o peor después de revisar las noticias?
- ¿Qué estoy dejando de hacer por permanecer conectado?
- ¿Cómo está afectando este hábito mi sueño, mis relaciones, mi trabajo, mi estado de ánimo o mi salud física?
La idea no es ignorar una crisis ni dejar de informarse. Es distinguir entre informarse y permanecer atrapado en una secuencia de contenido negativo que ya no aporta información útil.

¿Cómo saber si estás cayendo en el doomscrolling?
Algunas señales son:
- Sentir ansiedad, tensión o tristeza después de revisar las noticias.
- Pasar mucho más tiempo del que habías planeado consumiendo información.
- Revisar las últimas noticias varias veces por hora.
- Sentirse emocionalmente agotado o insensible después de pasar mucho tiempo conectado.
La Clínica Mayo advierte que revisar noticias negativas antes de dormir puede reducir las horas de sueño y afectar el estado de ánimo del día siguiente. El objetivo no es desconectarse de la realidad, sino recuperar el control sobre la atención. La Mental Health Foundation recomienda:
- Desactivar las notificaciones de redes sociales y aplicaciones de noticias.
- Establecer límites de tiempo para navegar y silenciar.
- Bloquear u ocultar cuentas que compartan constantemente contenido negativo.
- Crear espacios libres de celular (especialmente antes de dormir) dejando el dispositivo en otra habitación si es necesario.
Informarse durante una crisis es importante, pero si seguir buscando información deja de ayudarte a entender lo que ocurre y empieza a aumentar tu ansiedad, cerrar la aplicación también puede ser una forma de cuidarte.
Fuentes
Citadas en el texto.