Presidente Noboa acusa a médicos de recetar medicinas que no hay y dice que el abastecimiento supera el 60%, sin mostrar evidencia que lo respalde
El presidente vinculó la falta de medicinas a médicos y funcionarios que, según dijo, recetarían a propósito fármacos que no hay para “fregar” al Gobierno y favorecer la compra a laboratorios específicos. La Federación Médica y el Colegio Médico del Guayas rechazaron la acusación del mandatario. Noboa también aseguró que el abastecimiento nacional supera el 60%, pero no hay datos oficiales actualizados que lo respalden.

LO QUE DEBES SABER:
- El presidente Daniel Noboa afirmó que el abastecimiento de medicinas supera el 60% a escala nacional, y señaló que médicos y funcionarios recetan a propósito medicamentos sin stock para presionar la compra de productos de laboratorios específicos.
- El dato oficial de abastecimiento más reciente del Ministerio de Salud Pública, con corte a junio, ubica el abastecimiento nacional por debajo del 45%
- La Federación Médica Ecuatoriana y el Colegio Médico Provincial del Guayas rechazaron la acusación de Noboa y sostuvieron que la responsabilidad de comprar y abastecer medicamentos corresponde al Estado, no a los médicos.
Declaraciones y acusaciones de Noboa
Durante una entrevista radial realizada el 18 de septiembre desde Machala, el presidente respondió a la pregunta de cómo está el país en medicinas. Aseguró que está por encima del 60% en este momento y proyectó llegar entre 75% y 80% para fin de año.
En la misma respuesta, el mandatario vinculó ese 60% con una supuesta práctica de “malos funcionarios” y “malos doctores”: Dijo que cuando existen varias alternativas para tratar una misma dolencia —puso el ejemplo de tres medicinas, A, B y C, de las cuales solo C no está en stock—, algunos médicos optarían a propósito por recetar la C, en lugar de A o B, que sí están disponibles, para “fregar” al Gobierno. Según explicó, eso dejaría al paciente sin el medicamento en la farmacia y, que eso, generaría presión para que el Estado termine comprando ese producto específico; a cambio, el laboratorio que lo fabrica recompensaría al médico por el “negociado”. No mencionó nombres de médicos, funcionarios, hospitales o empresas, ni detalló investigaciones o denuncias que respalden la acusación.

La cifra de abastecimiento, que aseguró Noboa es distinta a la que había dado hace 18 días el ministro de Salud, Juan Carlos Aveiga, quien el 4 de septiembre situó el abastecimiento “al cierre de agosto” en 55%.
Es decir, en aproximadamente tres semanas la cifra oficial habría subido más de cinco puntos, sin que el Gobierno publicara un reporte que sustente ese salto.

Aveiga ya había reconocido en su entrevista, que la cifra de abastecimiento no es la misma en todo el país. Ahí explicó que el desabastecimiento no dependería solo de las compras sino también de la distribución en hospitales:
“Yo me voy al beaterio de acá de Quito y resulta que tengo el beaterio repleto de medicamentos…No te estoy diciendo que con eso voy a llegar al 100%, pero yo no puedo comprar porque tengo lleno y ¿qué pasa? Hay un problema de logística de entrega (a los hospitales)”:
Falta de cifras y datos oficiales
No hay evidencia de un dato de abastecimiento nacional más actualizado que se pueda verificar de forma independiente. El Ministerio de Salud Pública (MSP) no mantiene un portal de datos abiertos con esta información y no ha respondido los múltiples pedidos de acceso a la información pública que Lupa Media ha presentado ante la cartera de Estado para obtener cifras más recientes. Las cifras que han circulado desde julio provienen únicamente de declaraciones de autoridades, sin un reporte técnico público que las respalde.
Sin publicaciones oficiales recientes, Lupa Media tuvo acceso a un informe interno del MSP —elaborado como parte de un proceso de compra centralizada— que incluye una tabla de monitoreo de abastecimiento con corte a junio de 2026, desglosada por las 24 direcciones provinciales de salud. Según esa tabla, el promedio nacional llegaba a 44,4% en medicamentos vitales y 40,1% en esenciales.
El MSP distingue entre:
- Medicamentos vitales: los indispensables para salvar la vida de un paciente; no tienen sustituto y su falta puede ser mortal. Por ejemplo, la insulina para un diabético o los medicamentos que necesita un paciente hemofílico para no desangrarse.
- Medicamentos esenciales: los que cubren las necesidades de atención más frecuentes de la población. Se eligen por qué tan comunes son las enfermedades que tratan, su seguridad y su buena relación costo-beneficio. Aquí entran antibióticos, analgésicos como el ibuprofeno, o los medicamentos para controlar la presión alta.
- Medicamentos no esenciales: los que no son indispensables para salvar una vida ni atienden necesidades prioritarias. Su falta no pone en riesgo inmediato al paciente porque, por lo general, existen alternativas; se usan para mejorar el confort o tratar condiciones menos urgentes, como vitaminas o cremas para molestias leves.
Las provincias con niveles de abastecimiento por debajo del 30% son Santa Elena, Esmeraldas y Tungurahua, tanto en medicamentos vitales como esenciales. Por otro lado, Pastaza e Imbabura son las únicas que superan el 55% en ambas categorías. Los Ríos, además, tiene la mayor diferencia entre las dos categorías: 39% en vitales frente a solo 27,4% en esenciales. En cualquier caso, ninguna de las 24 provincias se acerca al 80% que la Organización Mundial de la Salud toma como referencia de disponibilidad óptima.
Los gremios rechazan las declaraciones
La Federación Médica Ecuatoriana (FME), el gremio nacional que agrupa a los 24 colegios médicos provinciales del país y reúne a unos 60 mil médicos afiliados; rechazó que se responsabilice a los profesionales de la salud por la falta de medicamentos. El gremio señaló que los médicos no compran los fármacos, no administran las bodegas ni deciden los procesos de adquisición, y que las prescripciones responden a criterios científicos y clínicos, no a presiones comerciales.
Su presidente, Santiago Carrasco, rechazó las declaraciones de Noboa y señaló que “desde hace muchísimo tiempo atrás ya pasan, creo, ocho o nueve ministros, una vicepresidenta, y vemos realmente que la situación es cada vez más compleja”.
El Colegio Médico Provincial del Guayas (Comeprog), el gremio que agrupa a los médicos de esa provincia, también rechazó “categóricamente” las declaraciones del presidente Noboa. El gremio sostuvo que no todos los medicamentos pueden reemplazarse entre sí: un cambio de tratamiento depende de las condiciones específicas de cada paciente, y a veces solo un medicamento en particular funciona para su caso. Cuestionó, además, los diferentes anuncios de compra que el Gobierno ha hecho desde 2025, y señaló que la falta de medicamentos se debe por falta de gestión. Para la asociación, la responsabilidad de comprar, almacenar y garantizar la disponibilidad de medicamentos corresponde al Estado, no a médicos ni pacientes.
Recientes entregas
Recientemente el Ejecutivo reportó la entrega de 2,6 millones de unidades de medicamentos e insumos en Guayas, entre antibióticos, analgésicos, guantes y material médico esencial, destinados a garantizar la continuidad de los servicios y responder oportunamente a las necesidades de los pacientes. Sin embargo, Carrasco cuestionó que no se sabe de dónde vienen esos medicamentos, si cuentan con estudios que respalden su calidad, o si la cantidad entregada responde a las enfermedades que realmente predominan en cada zona del país. Solo el próximo corte de abastecimiento permitirá comprobar si esta entrega, y las demás que el Gobierno ha anunciado, se reflejan en la cifra oficial.
Un tema que generó conversación en redes sociales
La acusación de Noboa a los médicos y la disputa sobre el porcentaje real de abastecimiento también se tomaron la conversación digital. El debate se concentró en el rechazo de los gremios médicos a las declaraciones presidenciales y en las dudas sobre las cifras oficiales de abastecimiento.
Un análisis de escucha social con la herramienta SocialAlert muestra que, entre el 18 y el 23 de septiembre, el tema generó alrededor de 12.300 publicaciones y un total de 1,2 millones de interacciones. Además, el 91% de las publicaciones sobre el tema reflejó un tono negativo, marcado principalmente por el rechazo a la acusación presidencial y el cuestionamiento a la falta de medicinas en los hospitales públicos.
