Museo Nacional: 5 claves para entender las reglas urbanas detrás de su diseño
El diseño ganador del nuevo Museo Nacional del Ecuador (MuNa), “Ecos del Sol”, fue rechazado por el Gobierno tras una ola de críticas ciudadanas. Las bases técnicas del concurso no están publicadas; fueron enviadas directamente por correo a los participantes. Sin embargo, hay un elemento clave para entender el proyecto: el terreno donde se levantará el museo forma parte de una operación urbana compartida con un desarrollo privado vecino, que ya fija reglas sobre espacios públicos y distribución de beneficios. Te contamos cinco claves para entenderlo.

LO QUE DEBES SABER:
- El 10 de julio de 2026, el Gobierno rechazó el proyecto ganador del concurso del Museo Nacional del Ecuador (MuNa), “Ecos del Sol”, de Campo Baeza + MAODA. Ahora se esperan las directrices que definirán cómo continuará el proceso para seleccionar la nueva propuesta.
- El MuNa no es un edificio aislado, su diseño debe integrarse a la Unidad de Actuación Urbanística (UAU) La Pradera.
- La UAU La Pradera establece condiciones: como movilidad peatonal, espacio público y conexión entre los distintos proyectos del área.
1. Una UAU no diseña un edificio: organiza una zona completa
El predio del nuevo Museo Nacional del Ecuador se ubica dentro de la Unidad de Actuación Urbanística (UAU) La Pradera, un instrumento de planificación que permite desarrollar varios predios bajo una misma visión urbana. A diferencia de un proyecto construido únicamente sobre un terreno individual, una UAU establece cómo deben relacionarse los distintos elementos que conforman una zona: edificios, espacios públicos, movilidad y equipamientos. Quito cuenta actualmente con 23 unidades de este tipo, y La Pradera —donde se proyecta el nuevo museo— es una de ellas.

En este caso, la planificación busca, según su propia ficha normativa, “consolidar un desarrollo urbano de actividades mixtas, que incluya un área de equipamientos diversos, culturales y recreativos, como soporte a la centralidad La Carolina, con el mejoramiento de los sistemas públicos y la movilidad, complementando con usos residenciales y comerciales”. Es decir: un uso cultural como el del museo ya estaba previsto en esta esquina de Quito (entre las avenidas Eloy Alfaro, República y Amazonas y las calles San Salvador y La Pradera), desde antes del concurso.
2. Estar dentro de esta UAU obliga al museo a cumplir lineamientos urbanos
La UAU La Pradera no le dice al museo cómo debe verse por fuera, pero sí establece condiciones que cualquier proyecto en esa zona —incluido el MuNa— está obligado a cumplir para poder construirse. Entre ellas están:
- que la parte baja de todos los edificios de la zona quede conectada como un solo camino peatonal continuo, sin que cada uno cierre su propio pedazo por separado;
- permitir la circulación y accesibilidad peatonal;
- respetar las condiciones de edificabilidad básica establecidas para cada predio en la cartografía del PUGS;
- integrarse a la planificación de movilidad activa —peatones y ciclistas— del sector;
- desarrollarse bajo una modalidad de ocupación aislada: evitar esquinas ciegas y zonas encerradas sin visibilidad hacia la calle —que son las que suelen generar inseguridad— y mantener, en cambio, una mejor relación y control visual con el espacio público alrededor.
Además, la norma agrega que la arquitectura del museo no solo debía resolver lo que ocurre dentro del edificio, sino también cómo se conecta con quienes lo rodean, según el artículo 45 de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión de Suelo.
3. La red de movilidad activa que el museo debe integrar
Uno de los objetivos de la UAU La Pradera es mejorar la movilidad activa, es decir, los recorridos que realizan peatones y ciclistas. Por eso, la norma exige conectar la red vial entre la avenida Amazonas, la calle La Pradera, la avenida República, la calle San Salvador y la avenida Eloy Alfaro, articulando estas vías con las rutas peatonales y ciclísticas que ya existen en el sector.
Esto significa que el diseño del MuNa no se evalúa solo por sus accesos propios, sino por cómo esos accesos se insertan en esta red vial que la UAU ya definió para toda la zona: el museo no puede encerrarse en sí mismo, sino que debe funcionar como un punto más de paso dentro de esos recorridos.

4. El parque lineal que la norma exige construir junto al museo
Dentro de la planificación de la UAU también se contempla la creación de un parque lineal, en el área destinada a equipamiento, que conecte la avenida República con la calle San Salvador —justo al lado del predio donde se levantará el MuNa—. Este mismo elemento ya aparecía nombrado en las propuestas del concurso como el “Boulevard Peatonal La Pradera”, y las bases oficiales exigían explícitamente a los equipos participantes “relacionarse con el futuro boulevard peatonal previsto en la UAU La Pradera” y “aprovechar la conexión con el parque La Carolina y la estación La Carolina del Metro de Quito”, además de “incorporar un tratamiento paisajístico del entorno”.

Esta cesión no se le exige solo al museo: el predio privado vecino, de la empresa Urban Projects —que construirá ahí cinco edificios de uso mixto, con 85.460,97 m² útiles en total, frente a los 25.000 m² del museo—, también debe ceder parte de su terreno para completar este mismo parque, además de un 15 % adicional —2.282,38 m²— para una plaza pública, como exige el COOTAD. Esa cesión se fijó en proporción al beneficio que cada propietario obtiene de la operación, lo que le permite al predio privado construir 9 pisos adicionales sobre su altura básica, frente a los 2 pisos adicionales que puede sumar el predio del museo: es una obra compartida entre vecinos, no una responsabilidad exclusiva del MuNa.

5. El caso vigente: el rechazo de “Ecos del Sol”
El 10 de julio de 2026, el Gobierno rechazó el diseño ganador del concurso internacional para el nuevo Museo Nacional del Ecuador (MuNa) y anunció que iniciará un nuevo proceso de selección junto con la ciudadanía, aunque sin precisar cómo se desarrollará ni qué ocurrirá con el contrato del equipo ganador. Cuatro días antes, el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura había declarado vencedor al proyecto “Ecos del Sol”, del estudio español Campo Baeza junto a la firma quiteña MAODA, elegido entre 17 finalistas de 20 países.
#ComunicadoOficial pic.twitter.com/nZPO2bGsAq
— Empresa Pública de Vivienda y Desarrollo Urbano EP (@desarrollourbep) July 10, 2026
La propuesta generó una audiencia de 288,7 mil usuarios en redes sociales, según un análisis de escucha social de Golden Social Suite, donde fue calificada por algunos usuarios como una “caja de hormigón” que “le daba la espalda a la ciudad”.

Dos días después de defender públicamente el proceso, la entonces viceministra de Cultura, Romina Muñoz, dejó el cargo. Hasta el momento, el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, anunció en su cuenta de X que “la Empresa Pública convocará a los finalistas de este concurso para que presenten sus propuestas y nosotros, junto a ustedes, elegiremos el diseño definitivo” — sin precisar aún cronograma o qué mecanismo de participación ciudadana se usará para esa elección conjunta.
