Matrimonio infantil en Ecuador: 1 de cada 4 mujeres se casó o unió antes de los 18 años
El rescate de una niña peruana de 10 años, entregada en matrimonio servil en la Amazonía ecuatoriana, puso otra vez el foco sobre una práctica que en Ecuador no desapareció con la prohibición legal de 2015.

LO QUE DEBES SABER:
- El 7 de agosto de 2026, el Bloque de Seguridad ecuatoriano rescató en Pastaza a una niña peruana de 10 años, víctima de trata con fines de matrimonio servil.
- En Ecuador, 1 de cada 4 mujeres de 18 a 49 años se unió o casó antes de los 18 años, pese a que la ley lo prohíbe desde 2015.
- El factor más determinante es la pobreza: pertenecer al quintil más pobre cuadruplica la probabilidad de una unión antes de los 18 años.
El caso que reabrió el debate
El 7 de agosto, el Bloque de Seguridad rescató a una niña peruana de 10 años en la comunidad indígena Espejo, en Pastaza, entregada con fines de matrimonio servil a un hombre de 50 años, Santi Cuji Washinton Favio, quien fue detenido en el operativo. Un mes antes se había registrado un intercambio similar de menores entre comunidades indígenas de la frontera según las autoridades.
#ATENCIÓN
— John Reimberg (@JohnReimberg) August 7, 2026
BLOQUE DE SEGURIDAD RESCATA A NIÑA DE 10 AÑOS, VÍCTIMA DE TRATA DE PERSONAS.
📍 Pastaza | Río Tigre (Comunidad Espejo)
El Bloque de Seguridad (Policía Nacional y Fuerzas Armadas) rescató a una niña peruana de 10 años, presunta víctima de trata de personas con fines… pic.twitter.com/VUM8rrDMOK
El detenido quedó libre después de que la fiscal encargada no formulara cargos por el delito de abuso sexual en la audiencia de flagrancia. Tras el reclamo público de Reimberg al respecto, la Fiscalía abrió un control jurídico sobre la actuación de la funcionaria.
Este caso reavivó la conversación sobre el matrimonio infantil en Ecuador, un problema que las cifras oficiales ya venían documentando.
Una cifra que alarma en Ecuador
En el país, 1 de cada 4 mujeres ecuatorianas de 18 a 49 años se unió o casó antes de cumplir 18 años. Así lo confirma también el estudio de Plan International, —organización de desarrollo y defensa de los derechos de la niñez—, una investigación global publicada en 2025 que entrevistó a 251 niñas y mujeres jóvenes en 15 países sobre su experiencia con el matrimonio y las uniones infantiles.
La cifra cambia según el grupo de edad: entre las mujeres de 20 a 24 años consultadas, el 22% se casó antes de los 18, y un 4% lo hizo antes incluso de los 15. Es decir, mientras más joven es el grupo analizado, más presente está la práctica, una señal de que no se trata de un problema del pasado.
En el análisis de adolescentes de entre 15 a 19 años, el 16% ya estuvo o está casada, divorciada, viuda o en unión informal, frente a apenas 7% de los hombres de la misma edad. La brecha entre sexos confirma que es una práctica que recae de forma desproporcionada sobre las niñas.
Detrás de buena parte de estos casos hay un mismo patrón: el embarazo adolescente.
- 1 de cada 5 nacimientos de madres adolescentes en Ecuador ocurre estando ella ya casada o unida, lo que sugiere que el embarazo suele ser el punto de partida de la unión, no al revés.
- En números absolutos, esto se traduce en 30.000 niñas y adolescentes que hoy viven en uniones tempranas en el país. La cifra viene bajando —en 2010 eran 54.000—, pero está lejos de desaparecer.
- Las provincias con más ocurrencia de embarazos adolescentes son Morona Santiago, Napo, Zamora Chinchipe, Pastaza, Sucumbíos y Esmeraldas. La mayor parte se concentra en provincias de la Amazonía.
El retrato más detallado de cómo se distribuye este problema en el territorio lo dio un estudio, elaborado por UNICEF, UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas, la agencia de la ONU para salud sexual y reproductiva) y Plan International en cinco cantones: Esmeraldas, Portoviejo, Guayaquil, Guamote y Lago Agrio.
Allí, cerca del 25% de las madres menores de 18 años vivía en unión temprana y forzada, pero esa cifra promedio esconde diferencias marcadas:
- En Manabí llega a 36,7%, siendo la más alta entre las provincias analizadas.
- En Esmeraldas y Guayas, 1 de cada 4 madres adolescentes está en esa situación.
- En Sucumbíos baja a 17,3% y en Chimborazo, a menos de 10%.
El mismo estudio identificó la variable que mejor explica esa brecha: a mayor ingreso y educación en el hogar, menor la probabilidad de que una mujer se case o una antes de los 18 años. La pobreza, más que la geografía, es lo que termina definiendo el riesgo.
Las consecuencias: educación, trabajo, voz y violencia
El matrimonio o la unión infantil arrastra consecuencias que se acumulan sobre el resto de la vida de una niña. Más de un tercio de las niñas entrevistadas por Plan International abandonó la escuela justo después de casarse o a causa de su matrimonio, y el 63% no está empleada, ni estudiando, ni en ningún proceso de formación. La unión temprana no solo interrumpe la educación, también cierra la puerta a cualquier alternativa económica propia.
La falta de autonomía se repite como patrón. Una de cada cuatro niñas dijo no haber tenido voz en la decisión de casarse, y casi cuatro de cada diez tampoco la tienen en las decisiones del hogar donde ahora viven. A eso se suma la violencia: una de cada ocho (13%) reportó haber sufrido violencia o abuso por parte de su pareja.
El telón de fondo regional
El caso de Pastaza no ocurre en el vacío. América Latina y el Caribe tiene hoy una prevalencia de matrimonio infantil del 21%, por debajo de África occidental y central, África oriental y meridional, y Asia meridional. Pero hay un dato que la distingue de todas las demás regiones del mundo: es la única donde el indicador no ha bajado en los últimos 25 años según la UNICEF. Y si esa tendencia no cambia, la región pasará en 2030 a tener la segunda prevalencia más alta del planeta.
A escala global, el fenómeno afecta a 12 millones de niñas cada año, y a 640 millones de mujeres que hoy están vivas y lo vivieron cuando eran niñas, según UNICEF. Dentro de América Latina y el Caribe, la prácticase concentra sobre todo en Centroamérica y el Caribe, donde Nicaragua, República Dominicana, Honduras y Belice registran las tasas más altas, todas por encima del 30% de mujeres jóvenes casadas o unidas antes de los 18 años.
El marco legal, resumido
En Ecuador el matrimonio de menores de 18 años está prohibido desde 2015, cuando se reformó el Código Civil. Desde 2016 el registro civil ni siquiera contempla el trámite de matrimonio para menores de edad, lo que en la práctica cierra por completo esa vía. El país además se comprometió a eliminar la práctica por completo para 2030, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Pero la ley sola no bastó. Como muestran las cifras, la prohibición no eliminó el matrimonio infantil sino que lo empujó hacia las uniones informales, que no dejan registro y son mucho más difíciles de detectar y atender por el Estado.
El caso de Pastaza tuvo un desenlace visible: un operativo binacional, atención médica y protección institucional para la menor. Los casos que hoy existen en Ecuador, en cambio, ocurren en su mayoría dentro de uniones informales que no dejan registro oficial, lo que dificulta tanto su medición como la respuesta del Estado.
