¿La ganadería ayuda a la prevención de incendios?
Hay evidencia científica que respalda el pastoreo como una herramienta eficaz para prevenir y reducir la intensidad de los incendios forestales, aunque no es la única ni garantiza que estos no ocurran. Además, depende de una gestión adecuada y adaptada a cada territorio.

LO QUE DEBES SABER:
- El pastoreo es una herramienta eficaz para prevenir y reducir la intensidad de los incendios, aunque no es la única ni es infalible.
- El ganado reduce y rompe la continuidad de la vegetación inflamable, dificultando la propagación del fuego.
- El sobrepastoreo puede causar erosión y pérdida de biodiversidad, por lo que debe ser controlado.
Este es un artículo original de Maldita.es que puedes leer completo aquí.
“Hay tantos incendios porque no se deja pastorear” o “si los ganaderos limpiaran el monte, esto no pasaría” son afirmaciones que circulan cada año con la llegada de los incendios. Pero, ¿hasta qué punto el pastoreo es una solución? La evidencia científica indica que, aunque la ganadería extensiva no evita los incendios, sí puede ayudar a reducir su intensidad y facilitar su extinción. Tras revisar varios estudios y consultar a diversos especialistas, Maldita.es identificó algunos de los mecanismos que permiten al pastoreo contribuir a la prevención de incendios:
Reducción del combustible vegetal
Los animales consumen la vegetación que crece bajo los árboles, conocida como sotobosque. Cuando esta vegetación se seca, puede convertirse en combustible para los incendios. El pastoreo ayuda a reducir esta vegetación y, por tanto, el material inflamable disponible.
Además, el ganado consume y pisa la vegetación, reduciendo su altura y continuidad. Un estudio de la Universidad de Sassari encontró que esto redujo la longitud de las llamas en un 41% y la intensidad del fuego en un 68%.

Ruptura de la continuidad vegetal
Cuando se inicia un incendio forestal, la vegetación actúa como un puente: si es densa y está conectada, las llamas pueden avanzar sin obstáculos, según explican investigadores de diversas universidades europeas en un estudio publicado por la revista científica Journal of Environmental Management. Esta conexión puede ser horizontal, de un arbusto a otro, o vertical, si las llamas suben desde el matorral hasta las copas de los árboles.
“El pastoreo reduce la densidad de la vegetación y crea pequeñas discontinuidades que dificultan la propagación del fuego”, explica la Fundación Global Nature a Maldita.es. Al generar pequeños “pasillos” entre la vegetación y consumir las ramas bajas, el ganado crea microcortafuegos que frenan el avance del fuego y evitan que llegue a las copas, según el ingeniero forestal Didac Díaz Fababú.
Mantenimiento de cortafuegos
El pastoreo controlado ayuda a mantener zonas cortafuegos previamente tratadas con desbroces, clareos o quemas, al reducir la cantidad y continuidad de vegetación inflamable. Investigadores como Elsa Varela (CSIC) y Elena Górriz-Mifsud destacan que es una herramienta efectiva y económica, especialmente en terrenos donde el mantenimiento mecánico es difícil o costoso.
Un ejemplo es la Red de Áreas Pasto-Cortafuegos de Andalucía (RAPCA), activa desde 2005. En 2024 trabajaba con más de 200 pastores locales, unas 100.000 cabezas de ganado y cubría 5.896 hectáreas. El pastoreo permite mantener estas áreas de forma periódica, incluso cuando la limpieza mecánica se retrasa por limitaciones presupuestarias.
Intervención y vigilancia local
La presencia de ganado y pastores también favorece la detección temprana de incendios y la prevención de causas accidentales, según la Fundación Global Nature. Estudios del INDEHESA (2025) y de las universidades de Turín, Milán y Florencia (2023) respaldan que una mayor presencia humana en zonas rurales puede reducir el impacto de los incendios.
El Ministerio de Agricultura español también destaca el papel del pastoreo en la prevención de incendios, al contribuir al mantenimiento de la actividad rural y la gestión de los bosques.

Entonces, ¿si se pastoreara más dejarían de existir los incendios?
No, el pastoreo no puede evitar al cien por cien que se produzcan, pero sí reducir su intensidad y frecuencia, además de facilitar las labores de extinción. “Incendios va a haber siempre”, explica Víctor Resco de Dios, catedrático de Ingeniería Forestal y Cambio Global. El fuego forma parte de la dinámica natural de los ecosistemas y, al igual que los herbívoros, ayuda a reducir el exceso de vegetación. El pastoreo recrea parte de ese efecto y puede disminuir la intensidad de los incendios, facilitando su extinción.
De hecho, Resco señala que los bomberos pueden desviar los incendios hacia zonas pastoreadas, donde la menor cantidad de vegetación reduce su intensidad y facilita el control.
¿Todo lo que genera el pastoreo es positivo?
Si no se gestiona de manera correcta, puede tener efectos negativos. El sobrepastoreo puede causar erosión y pérdida de biodiversidad al reducir demasiado la cobertura vegetal. Aunque un pastoreo adecuado puede favorecer la diversidad, si es excesivo puede agotar las especies preferidas por el ganado.
Por eso, los expertos destacan que la clave es adaptar el pastoreo a cada territorio, considerando el ecosistema, el momento y la cantidad de ganado adecuada.
