Las denuncias por extorsión son las que más crecieron en Ecuador desde 2020 frente a otros delitos

Las denuncias por extorsión pasaron de 2.080 en 2020 a 16.131 en 2025, casi ocho veces más. Ningún otro de los delitos más denunciados creció tanto. El que le sigue es asesinato, cuyas denuncias se cuadruplicaron. Desde 2024, cuando llegaron a 23.084, las denuncias por extorsión han bajado, aunque expertos advierten que muchas víctimas no denuncian.

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LO QUE DEBES SABER:

  • Las denuncias por extorsión en la Fiscalía pasaron de 2.080 en 2020 a 23.084 en 2024. Aunque en 2025 disminuyeron a 16.131 (30% menos), fueron casi ocho veces las registradas en 2020.
  • La extorsión pasó del puesto 23 al 5 en el ranking de delitos más denunciados de la Fiscalía entre 2020 y 2023, y se mantuvo en ese lugar hasta 2025. En lo que va de 2026 ha bajado al séptimo lugar.
  • Robo sigue siendo el delito con más denuncias en Ecuador. Pero las de extorsión crecieron más rápido. Entre 2020 y 2025, las denuncias por robo aumentaron un 43,5 %, mientras que las de extorsión en un 675,5 %.

¿Cómo ha evolucionado la extorsión en Ecuador?

Hasta 2020, las denuncias por extorsión no superaban las 2.100 al año. Desde 2021 empezaron a subir hasta llegar a 23.084 en 2024, la cifra más alta registrada por la Fiscalía. En 2025 bajaron a 16.131, un 30 % menos.

Con ese aumento, la extorsión pasó del puesto 23 en el ranking de delitos de la Fiscalía en 2020 al puesto 5 en 2023, donde se mantuvo hasta 2025.

Entre los 15 delitos más denunciados en 2025, la extorsión tiene el mayor aumento de denuncias desde 2020; se multiplicaron por casi ocho, frente a las de asesinato, que se multiplicaron por cuatro, y las de robo, que aumentaron un 43,5 %.

En lo que va de 2026, la reducción ha continuado. Entre enero y septiembre se han registrado 9.257 denuncias, un 23,7 % menos que en el mismo período de 2025, y la extorsión ha bajado al séptimo lugar entre los delitos más denunciados. 

Guayas concentra el 34,3 % de las denuncias registradas entre 2020 y septiembre de 2026, seguida de Pichincha (14,3 %) y El Oro (10,2 %). 

¿A quiénes extorsionan?

Lupa Media revisó 55 boletines de prensa que la Fiscalía publicó entre enero y septiembre de 2026 sobre casos de extorsión con sospechosos detenidos o sentenciados. Los boletines describen 57 casos. En 29 de ellos, las víctimas eran comerciantes o dueños y administradores de negocios, como tres restaurantes y un hostal; además de un hotel, un gimnasio, y una cooperativa de transporte. 

Panfleto extorsivo publicado por el Ministro del Interior, John Reimberg en X.

En los demás casos, las víctimas fueron dos agricultores, dos transportistas, dos dueños de vehículos robados, un albañil, una funcionaria pública, un sacerdote, el presidente de un club de fútbol, estudiantes de un colegio y un trabajador de una empresa de televisión pagada, entre otros. En 12 casos, la Fiscalía no detalla a qué se dedicaba la víctima. 

Según InSight Crime,una organización que investiga el crimen organizado en América Latina, entre las víctimas también hay profesores, trabajadores portuarios, mototaxistas y pescadores. La organización reporta que algunas bandas cobran a los vecinos de los barrios donde tienen presencia entre USD 1 y USD 5 por vivienda, de forma diaria o semanal.

¿Cómo operan los extorsionadores?

Los 57 casos que Lupa revisó, y que fueron recogidos por la Fiscalía muestran estos patrones:

  • Mensajes y cuentas de terceros. La mayoría de amenazas llegaron por WhatsApp, mensajes de texto o llamadas, y en siete casos por panfletos. En al menos 40 casos, las víctimas depositaron el dinero en cuentas bancarias de otras personas. Varios de los dueños de esas cuentas dijeron a la Policía que se las habían prestado a una pareja, un familiar o un conocido, que las usó para recibir el dinero de la extorsión.
    • En Cuenca, por ejemplo, el dueño de un restaurante recibió mensajes por WhatsApp en los que le exigían USD 5.000 a cambio de no atentar contra él, su familia y su local. Depositó USD 325 en total en una de las cuentas que no estaba a nombre del extorsionador, si no de la madre de otro joven que no participó en la extorsión. 
    • Los montos exigidos iban de USD 1.000 a USD 150.000 en un solo pago. En otros casos, el cobro fue periódico, como USD 200 semanales o USD 2.000 mensuales. Muchas víctimas hicieron primeros depósitos de entre USD 20 y USD 300, pero las exigencias continuaron.
  • Desde las cárceles. En 16 casos, la Fiscalía vinculó a personas privadas de libertad que habrían enviado los mensajes o coordinado la extorsión, en centros como la Penitenciaría del Litoral y las cárceles de Bahía de Caráquez, Cotopaxi y Quevedo. Un funcionario policial de Manabí dijo a InSight Crime que la mayoría de las extorsiones en esa provincia salen de las cárceles.
  • Personas cercanas a la víctima. En ocho casos, alguien que conocía a la víctima habría dado información sobre ella a los extorsionadores, como dónde vivía o trabajaba. En Guayaquil, por ejemplo, fue un extrabajador de la víctima. En Durán, un guardia de seguridad habría señalado a qué comerciantes extorsionar.
  • Ataques y grupos criminales. En siete casos hubo disparos o explosivos contra negocios, en la mayoría como presión cuando la víctima no respondía o se negaba a pagar. En 14 casos, los extorsionadores dijeron pertenecer a un grupo criminal o la Policía los vinculó con uno. El más mencionado es Los Lobos, que aparece en ocho casos.

De los 57 casos, 13 terminaron en sentencias contra quienes enviaron las amenazas, cobraron el dinero o prestaron sus cuentas. Las penas van de dos años y ocho meses a trece años y cuatro meses de prisión.

La extorsión también alcanza a las escuelas

En el contexto de una investigación sobre el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes, Lupa Media y Gk conversaron con dos mujeres que trabajan en comunidades de Guayas: una técnica comunitaria y una técnica psicopedagógica, cuyas identidades se reservan por su seguridad. Según sus testimonios, los grupos delictivos exigen a las escuelas un pago mensual y amenazan con explosivos a quienes se niegan. Para pagar, los docentes cobran a los padres USD 2 al mes por cada hijo; el director reúne el dinero y  lo entrega a los extorsionadores, que llegan en moto a retirarlo. “Si tú no pagas eso, no te dan las notas, no te dejan hacer exámenes”, relató una de ellas. 

Las autoridades también han hablado sobre este tipo de casos. En agosto de 2025, el ministro del Interior, John Reimberg, informó que 15 personas fueron aprehendidas en Guayaquil por extorsionar a docentes: les pedían dinero a cambio de no atentar contra sus vidas ni las de sus familiares . InSight Crime, por su parte, documentó panfletos de extorsión dejados en los buses de una escuela del centro de la ciudad.

¿Las denuncias muestran todos los casos?

La Policía Nacional atribuye la reducción de denuncias a sus acciones. Según datos policiales entregados a InSight Crime, las denuncias cayeron un 64 % entre los primeros nueve meses de 2024 y el mismo período de 2025, lo que un portavoz describió ante ese medio como “un indicador claro de la efectividad de las medidas adoptadas”.

Sin embargo, expertos, funcionarios y habitantes de zonas afectadas consultados por InSight Crime advirtieron que muchas víctimas no denuncian por desconfianza en la Policía, porque pocos casos se resuelven y por miedo a represalias, así que las cifras oficiales podrían ser menores que la realidad. También señalaron que los grupos criminales cambiaron de víctimas. Un dirigente empresarial de Durán contó que las grandes industrias registraban menos extorsiones, mientras aumentaban contra pequeños negocios y personas.

Según InSight Crime, la extorsión ya no proviene solo de grandes bandas criminales, sino también de grupos más pequeños y delincuentes que se hacen pasar por integrantes de esas organizaciones. 

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Investiga, contrasta datos y construye contenido basado en evidencia para aportar claridad al debate público. Cuenta con experiencia de más de siete años en periodismo en medios como El Comercio y Mach Deportes. Fuera del trabajo, le interesan las culturas asiáticas y el fútbol femenino.