El Estrecho de Ormuz: qué implica su posible cierre para el mercado global y para Ecuador
¿Qué es el Estrecho de Ormuz y por qué es tan clave?
El Estrecho de Ormuz es un corredor marítimo que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el océano Índico. Ubicado entre Irán, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Omán, por el estrecho circulan unos 20 millones de barriles diarios —cerca de una quinta parte de la producción mundial— y es considerado por la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) como un “cuello de botella petrolero crítico”.

Además del petróleo, por esta vía transitan importantes volúmenes de gas natural licuado (GNL). Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Qatar dependen de este estrecho para exportar hidrocarburos hacia Asia, Europa y otras regiones.
Su importancia radica en que cualquier interrupción altera la oferta global, eleva los precios y aumenta la incertidumbre en los mercados.
¿Qué está pasando ahora?
En el contexto del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, la Guardia Revolucionaria iraní declaró el estrecho “cerrado”. En su canal de Telegram, el general Sardar Jabbari afirmó: “Incendiaremos cualquier barco que intente pasar por el estrecho de Ormuz”.
Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, no existe un “cierre formal” reconocido internacionalmente.
El tránsito por estrechos utilizados para la navegación internacional está protegido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS o Convemar). Bajo este marco, un Estado costero no puede cerrar unilateralmente un estrecho estratégico, salvo en circunstancias excepcionales como un conflicto armado reconocido o un bloqueo autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Por ello, aunque existan amenazas o tensiones operativas, la validez jurídica de un cierre permanente es cuestionable.
¿Por qué importa a nivel global?
El estrecho es un eje vital para la energía mundial. Cualquier alteración en su funcionamiento tiene estos efectos:
- Subida de precios del petróleo: el miedo a la interrupción del suministro hace que Brent (precio del crudo, extraído del Mar del Norte) y WTI (crudo de alta calidad) suban rápidamente.
- Aumento de costos logísticos y energéticos: no solo el crudo, sino también el combustible para transporte y producción.
- Incertidumbre en los mercados financieros:
- Presión sobre la inflación global: los precios de alimentos y productos básicos suben cuando la energía se encarece.
David Almeida, representante de la Asociación Nacional de Trabajadores de las Empresas de la Energía y el Petróleo (ANTEP), señala que un bloqueo total presionaría al alza el precio del crudo, del gas y de derivados como gasolina y diésel.
Expertos citados por CBS News advierten que incluso una interrupción parcial puede generar efectos significativos, debido a la alta dependencia de economías asiáticas del crudo del Golfo Pérsico.
¿Ha ocurrido antes?
No es la primera vez que Ormuz se convierte en foco de tensión. Durante la guerra entre Irán e Irak en los años 80 se registraron ataques a petroleros.
Sin embargo, un cierre sostenido ha sido históricamente difícil de mantener debido a:
- La importancia estratégica global del paso.
- La presencia de fuerzas navales internacionales en la zona.
En episodios anteriores, el mayor impacto se reflejó en los precios y en la percepción de riesgo, más que en una paralización total y prolongada del flujo energético
Qué implica para Ecuador
Aunque Ecuador no participa en el conflicto, la economía nacional está vinculada al comportamiento del petróleo.
- Ingresos por exportación: Ecuador es exportador de crudo. Un aumento en el precio internacional puede traducirse en mayores ingresos fiscales.
- Costo de importación de combustibles: al mismo tiempo, el país importa derivados como diésel y gasolina. Si el precio del petróleo sube de forma sostenida, el costo de estas importaciones también puede incrementarse. Eso tiene dos posibles efectos: mayor presión sobre el gasto en subsidios y eventual traslado parcial a precios internos si hay ajustes.
- Impacto indirecto en exportaciones: Una escalada prolongada también podría afectar costos logísticos y comercio exterior, lo que incidiría en sectores exportadores como el banano.
El economista Alberto Acosta Burneo sostiene que, en términos netos, un aumento del precio internacional podría ser inicialmente favorable para Ecuador. No obstante, advierte que ese margen positivo se reduce progresivamente debido a la caída en la producción nacional de crudo.
Además, Almeida señala que alrededor del 40% de la capacidad instalada de generación eléctrica en Ecuador es térmica y depende de derivados de petróleo. Un encarecimiento sostenido de los hidrocarburos podría incidir también en los costos del sistema eléctrico.

Por ahora, el impacto es principalmente financiero y preventivo: los mercados reaccionan ante la posibilidad de interrupción. Si el tránsito por Ormuz se mantiene operativo, el efecto podría moderarse. Si la tensión escala, el impacto sería más profundo y sostenido.

Fuentes:
Citadas en el texto.
Consulta a David Almeida, representante de la Asociación Nacional de Trabajadores de las Empresas de la Energía y el Petróleo (ANTEP).
Consulta a Alberto Acosta Burneo, experto petrolero y director de Análisis Semanal.