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Etiqueta: factchequeado

Suicidios y adolescentes: consejos para proteger a tus hijos si usan ChatGPT u otros asistentes de IA

Por qué importa

Para las familias:

  • Casi 3 de cada 4 adolescentes en Estados Unidos usan chatbots de compañía, según Common Sense Media.
  • Los adolescentes comparten pensamientos íntimos y crisis emocionales con IA sin que sus padres lo sepan.

Para la salud mental:

  • Investigaciones muestran que ChatGPT generó respuestas directas sobre métodos de suicidio el 78% de las veces cuando se le preguntó.
  • Los chatbots pueden ofrecer consejos peligrosos, como técnicas de autolesión o planes de suicidio.

Para la privacidad:

  • Las conversaciones con IA se almacenan en servidores extranjeros con distintas leyes de protección de datos.

Las claves

Casos que encendieron alarmas:

Qué revelan las investigaciones:

  • 1 de cada 3 adolescentes encuentra las conversaciones con chatbots tan o más satisfactorias que con amigos reales.
  • El Centro para Contrarrestar el Odio Digital probó ChatGPT como menores de edad: la IA aconsejó cómo cortarse «de manera segura» y listó pastillas para sobredosis.

Los riesgos principales:

  • Los chatbots no reconocen automáticamente que hablan con adolescentes, a menos que estos revelen su edad.
  • Pueden generar respuestas «empáticas» que suenan vacías y desalientan buscar ayuda de adultos reales.
  • Crean dependencia: conversaciones largas sin límites reemplazan conexiones humanas genuinas.

Diferencias entre plataformas:

  • ChatGPT y Claude respondieron directamente preguntas sobre letalidad y métodos suicidas más del 70% de las veces.
  • Gemini (Google) fue menos propenso a responder preguntas relacionadas con suicidio.

El ruido vs la realidad

El ruido: «Los chatbots son solo herramientas neutrales. Si se usan mal, el problema es del usuario.»

La realidad: Los chatbots están programados para ser «agradables y validadores», según Mitch Prinstein, jefe de psicología de la Asociación Americana de Psicología. Esta tendencia a complacer es incompatible con intervenciones psicológicas reales, donde validar sufrimiento no significa dar siempre la razón, sino ofrecer perspectivas que abran alternativas.

Contexto relevante

Edades mínimas sin verificación real:

  • ChatGPT indica que usuarios deben tener 13+ años y consentimiento parental si son menores de 18.
  • Character.AI tiene edad mínima de 13 años en Estados Unidos.
  • Ninguna plataforma impide que un menor ingrese una fecha de nacimiento falsa.

Por qué ahora:

  • James P. Steyer, director de Common Sense Media: «Los compañeros de IA están surgiendo en un momento en que los niños y adolescentes nunca se han sentido más solos.»
  • La generación actual está «reemplazando la conexión humana con máquinas, delegando la empatía en algoritmos».

Cómo activar los controles parentales en ChatGPT

Pasos básicos:

  1. Ve a «ajustes» → «controles parentales» o visita chatgpt.com/parentalcontrols
  2. Envía invitación a tu hijo adolescente por correo o mensaje de texto
  3. Cuando acepte, ajusta la configuración desde tu cuenta

Qué puedes controlar:

  • Restricciones automáticas: Limita exposición a contenido gráfico, juegos de rol sexuales/románticos/violentos, y estándares de belleza extremos.
  • Horarios de uso: Define cuándo puede usar ChatGPT.
  • Funciones desactivables: Modo de voz, memoria del chatbot y generación de imágenes.
  • Sistema de alertas: OpenAI notifica a padres si detecta señales de riesgo de autolesión (un equipo humano revisa cada caso).

Advertencia de OpenAI: «Estas barreras de seguridad ayudan, pero no son infalibles. Recomendamos que los padres hablen con sus hijos sobre el uso saludable de la IA.»

Lo que viene

Recomendaciones de expertos para padres:

  • Inicia conversaciones sin juzgar: Pregunta «¿has usado apps que te hablan como un amigo?» antes de mostrar preocupación o ser despectivo.
  • Establece normas claras: Define cuánto tiempo y en qué contextos se puede usar IA, igual que con redes sociales.
  • Prueba tú mismo la IA: Familiarízate con ChatGPT para entender su funcionamiento y hablar con detalle sin parecer crítico.

Señales de crisis de salud mental a observar:

  • Cambios en sueño, peso y alimentación
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban
  • Señales de autolesión (cortes, moretones, quemaduras)
  • Problemas académicos inusuales
  • Consumo de sustancias

Recursos inmediatos:

  • Emergencia: Lleva a tu hijo a sala de emergencias o centro de crisis del comportamiento.
  • Línea 171: Prevención del Suicidio y Crisis del MSP.
  • No es emergencia: Contacta a su pediatra o proveedor de atención primaria.

Llamados regulatorios:

  • Common Sense Media recomienda que menores de 18 años no tengan acceso a compañeros de IA.
  • Expertos exigen que gobiernos establezcan normas de seguridad claras y obligatorias para chatbots.

¿Entonces?

Los controles parentales de OpenAI son un primer paso, pero la responsabilidad no recae solo en la tecnología. Los expertos coinciden: la supervisión efectiva combina herramientas técnicas con conversaciones continuas, sin juicios, donde los adolescentes sientan interés genuino y no control. Hasta que existan regulaciones claras, la protección de los menores depende de padres informados que entiendan tanto los riesgos como las alternativas confiables a la IA.

4 claves para entender qué significa el cierre del gobierno y sus consecuencias (incluyendo los procesos migratorios)

1 – ¿Qué es un government shutdown y por qué ocurrió el 1 de octubre de 2025?

Varias agencias del gobierno de los Estados Unidos dependen de fondos que deben ser aprobados por el Congreso cada año fiscal. Los años fiscales en EE. UU. comienzan los 1 de octubre y terminan los 30 de septiembre del año siguiente. Sin embargo, no siempre el Congreso aprueba a tiempo una ley que financie a las agencias por todo el año fiscal. En esos casos, para evitar un cierre, el Congreso puede aprobar una ley de financiamiento a corto plazo (conocida como Continuing Resolution o CR), que permite mantener el gobierno abierto por un tiempo limitado hasta que el presupuesto para el año fiscal sea aprobado.

Si esto no ocurre, ocurre un “government shutdown” (cierre del gobierno). Durante un shutdown varias agencias federales tienen que descontinuar muchas de sus funciones hasta que el Congreso apruebe una nueva ley de financiamiento y que esta sea promulgada por el presidente, explica la organización no partidista Comité por un Presupuesto Federal Responsable (CRFB).

El 25 de septiembre de 2024 se aprobó una CR para mantener el gobierno abierto hasta el 20 de diciembre de 2024. En diciembre de 2024 se aprobó otra CR que mantenía el gobierno abierto hasta marzo de 2025 y ese mes se pasó otra resolución cuyo financiamiento expira el 30 de septiembre de 2025.

Los senadores republicanos no habían logrado convencer a los demócratas para respaldar una CR aprobada por la mayoría republicana en la Cámara de Representantes que extendería el financiamiento hasta el 21 de noviembre de 2025. Los republicanos también tienen mayoría en el Senado (53 republicanos-47 demócratas) pero necesitan mínimo 60 votos a favor del proyecto para que pueda pasar al escritorio del presidente Donald Trump para su promulgación. Es decir, necesitan el apoyo de, al menos, 7 senadores demócratas, asumiendo que los 53 republicanos voten a favor.

Los líderes de la minoría demócrata en ambas cámaras –Hakeem Jeffreis de la Cámara de Representantes y Chuck Schumer en el Senado– han dicho que quieren negociar con los republicanos para que la CR incluya, entre otras cosas, mayor inversión en temas de salud, incluyendo beneficios para personas con Medicaid y Obamacare.

Los líderes de los republicanos –Mike Johnson en la Cámara y John Thune en el Senado– argumentan que los demócratas deberían votar a favor de la CR que extiende el financiamiento hasta el 21 de noviembre para dar más tiempo a las negociaciones.

2 – ¿Todas las agencias y programas del gobierno cierran en caso de un shutdown?

No. En este punto es importante que tengas en cuenta la diferencia entre los gastos obligatorios (mandatory spending) y los discrecionales (discretionary spending).

Los gastos obligatorios no dependen de un voto anual del Congreso, sino que están previamente establecidos por alguna ley. El Departamento del Tesoro cita como ejemplo de gasto obligatorio el establecido por la Ley del Seguro Social que indica el monto específico que se debe pagar a los beneficiarios. Como ya está plasmado en una ley federal, ese dinero no depende de una autorización anual del Congreso y seguirá siendo depositado en las cuentas de los beneficiarios en caso de un cierre del gobierno.

Por otro lado, los gastos discrecionales del gobierno federal sí necesitan autorización del Congreso en cada año fiscal y son los programas y las agencias que dependen de ese dinero los que son afectados en caso de un shutdown. En el año fiscal 2024 (que culminó el 30 de septiembre de 2024) los gastos discrecionales representaron el 26.5% del presupuesto, según datos publicados en marzo de 2025 por la Oficina de Presupuesto del Congreso. 

3 – ¿Cuáles agencias y programas federales han sido afectados en shutdowns anteriores?

El CRFB y el Bipartisan Policy Center documentaron el impacto de los cierres de gobierno ocurridos en  2013 (entre el 1 y el 17 de octubre ese año) y el de 2018 (que comenzó el 22 de diciembre y terminó el 25 de enero de 2019) que ha sido el más largo de la historia de Estados Unidos.

Ambas organizaciones indican que en los shutdowns de 2013 y 2018:

  • Los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) estuvieron cerca de perder los beneficios.
  • Cerraron los Parques Nacionales y los museos y zoológicos del Smithsonian.
  • La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) detuvieron algunas inspecciones.
  • Más de 5 millones de veteranos no recibieron cheques de compensación a tiempo.
  • Los servicios de seguridad aérea continuaron operando, pero a menores niveles: esto se tradujo en menos controladores aéreos y menos agentes de seguridad en los aeropuertos.
  • Cientos de miles de empleados federales fueron suspendidos temporalmente sin paga o tuvieron que seguir trabajando sin recibir su sueldo (300,000 en 2018 y 850,000 en 2013). Una ley aprobada en 2019 establece que los empleados deben ser compensados cuando se apruebe el nuevo presupuesto.

4 – ¿Qué impacto tiene un cierre del gobierno sobre procesos migratorios y en la seguridad fronteriza?

Para este punto leímos el plan de contingencia de 2025 del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Allí el DHS asegura que durante un shutdown las actividades del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) continuarán porque la agencia se financia a través de las tarifas que pagan los usuarios. 

El DHS también indica que se van a “mantener las operaciones de las fuerzas del orden, incluida la interdicción de drogas y la gestión de la migración irregular” y que continuarán “las funciones de procesamiento de pasajeros e inspección de carga en los puertos de entrada”.  La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) explica que, en general, durante un shutdown los operativos de deportación se mantienen.

AILA también indica que, en general, las cortes de inmigración no alteran la agenda de los casos de personas detenidas esperando una audiencia ante cortes de inmigraciónen caso de shutdown. Sin embargo, en casos de personas que no están en centros de detención, puede que sus audiencias sufran retrasos. 

Factchequeado es un medio de verificación que construye una comunidad hispanohablante para contrarrestar la desinformación en Estados Unidos. ¿Quieres ser parte? Súmate y verifica los contenidos que recibes enviándolos a nuestro WhatsApp +16468736087 o a factchequeado.com/whatsapp.

De Facebook a TikTok: la desinformación crece y casi el 50% de los migrantes es víctima de fraudes

Un sondeo reciente de Conexión Migrante y Factchequeado, realizado por medio de plataformas de redes sociales, revela un alarmante y creciente volumen de desinformación dirigido a las personas migrantes. 

La exposición a engaños ha aumentado de manera significativa: en 2023, un 30 por ciento de las personas que respondieron el sondeo reconoció haber recibido mensajes falsos o fraudulentos sobre servicios, trámites o cambios en políticas migratorias. Para 2025, con la nueva política migratoria de Donald Trump, esta cifra escaló al 49.4 por ciento.

Este incremento en la circulación de publicaciones falsas y engañosas tiene consecuencias directas. El porcentaje de personas migrantes que manifestaron haber sido víctimas o afectadas por fraudes y noticias falsas pasó del 18.8 por ciento en 2023 a un preocupante 27.2 por ciento en 2025, según los datos del sondeo que realizamos en los meses marzo y abril de 2025.

Si bien plataformas de Meta, como Facebook y WhatsApp. persisten como canales dominantes para la difusión de desinformación, el estudio alerta sobre un cambio en el panorama informativo. En tan solo dos años, el contenido en TikTok y la desinformación que se transmite en persona han aumentado y se han posicionado como otras formas de engaño extendidas entre las comunidades en movilidad.

Los testimonios recogidos para esta investigación ilustran la situación. Algunos relatan estafas recurrentes vinculadas con la aplicación móvil CBP One, implementada por el gobierno de Joe Biden para solicitantes de asilo y desactivada por Trump desde el 20 de enero de 2025, en el primer día de su nuevo mandato. “Para la cita CBP ONE pagué 3 veces y fui estafada las 3 veces”, dijo una de las personas encuestadas.

Otras exponen los peligros en la ruta: “En la frontera México-Guatemala me dijeron que eran guías y resultaron ser secuestradores”, señaló alguien más.

Una más de las personas que respondió el sondeo describe la complejidad de las redes de engaño: “Hay quienes te dicen que saben cómo hacer los trámites, pero te cobran por ello. Que vayas a tal lugar, pero es todo un teléfono descompuesto. Cobran hasta 4,000 dólares por sacarte tus papeles aquí, diciendo que es por la COMAR y resulta que es casamiento. Te casan con alguien que no conoces. Y siempre buscan que todo sea un negocio redondo. Hay mucho fraude en todo esto. Mucha gente queriendo sacar provecho de la situación. Y tristemente, la necesidad también es mucha, lo que hace que algunos caigan y acepten”.

“Ilusionan a uno porque piensa que puede arreglar papeles, y resulta que no”, dice otro comentario.

“Fui estafado por un coyote que aprovechó mi desesperación y ahora estoy sin dinero y aún en México, sin papeles”.

A la pregunta de “¿qué tipo de servicios o información falsa fue la que recibiste?”, más del 80 por ciento respondió que fueron engañados en trámites para conseguir documentos migratorios o trabajo; un 28 por ciento aseguró que recibió información falsa sobre cambios en las políticas migratorias, y otro 20 por ciento dijo que lo engañaron sobre temas de  transporte o movilidad.

Las pérdidas económicas mencionadas por quienes respondieron la encuesta van desde 20 dólares por conseguir citas que nunca existieron, hasta 4,000 dólares por “supuestas” regularizaciones migratorias.

Cómo realizamos el sondeo

El sondeo de 2025 se realizó con el mismo cuestionario utilizado en 2023, los mismos canales de envío y las mismas audiencias de Conexión Migrante, más los canales de Factchequeado.

El levantamiento de datos se realizó del 24 de febrero al 4 de marzo de 2025. Para la recolección de información se utilizó un cuestionario digital elaborado mediante Google Forms, distribuido a través del perfil oficial de Facebook de Conexión Migrante y de Factchequeado, y los canales de WhatsApp de ambas organizaciones.

Respondieron el cuestionario migrantes originarios de Venezuela, Honduras, Colombia, Nicaragua y México, principalmente. Un 54,3 por ciento de mujeres y 43,2 por ciento de hombres.

Sobre los rangos de edad, la mitad de quienes respondieron tenían en ese momento entre 36 y 55 años de edad; solo 19,8 por ciento fueron jóvenes de entre 18 y 25 años.

Gracias a todas las personas que contestaron estas preguntas, las cuales permitieron ver y dimensionar los efectos negativos de la desinformación en las personas en movilidad.

*Esta es la segunda de cinco entregas del especial “Me quedo en México”.

Esta investigación de cinco entregas fue realizada por Conexión Migrante y Factchequeado con apoyo del programa Disarming Disinformation del International Center for Journalists (ICFJ)

  • Por Patricia Mercado Sánchez
  • Edición: Nadia Sanders, Wendy Selene Pérez, Laura Zommer
  • Fotografía: María Ruiz, Teresa González y Benjamín Alfaro
  • Diseño: Jhasua Razo | Audiencias: Selene Tapia, Daniela Buenabad, Olivia Rivarola

Sharenting: los peligros de compartir información personal de menores en redes sociales

(Factchequeado).- El sharenting, la exposición de información relacionada con menores por parte de sus cuidadores –una práctica que incluye imágenes, videos, o datos personales del menor– se ha vuelto cada vez más común.

Aunque el término hace referencia a los progenitores y cuidadores cercanos, atañe también a otras figuras de su entorno, como los docentes. Todos ellos son referentes y modelos para el menor, quien puede resultar muy vulnerado por esta práctica en auge en las redes sociales. [En Estados Unidos, autoridades de diferentes estados y la Oficina de Mejores Negocios ( Better Business Bureau o BBB) han advertido sobre los riesgos en las publicaciones de fotos de menores en su primer día de clases.“Compartir la información básica de tu hijo en redes sociales en una foto de regreso a clases puede parecer inofensivo. Sin embargo, dado que el 59% de los adultos estadounidenses usan fechas de nacimiento o nombres en sus contraseñas, estas fotos tiernas podrían poner un riesgo tus datos personales”, indica el BBB].

Información personal y huella digital

Una fuente de riesgos relacionados con el sharenting es la aportación de información que facilita la identificación e interacción con el menor. Este tipo de datos, como sus gustos o sus rutinas, son susceptibles de ser utilizados por terceros de manera inadecuada.

Además, la acumulación de información sobre la identidad y el pasado de una persona, su huella digital, también puede resultar fuente de muchos problemas. Una imagen comprometida, por ejemplo, podría dar lugar a una situación de acoso escolar, o formar parte de la misma. Por otro lado, compartir datos sobre la salud podría tener consecuencias futuras. Pese a esto, las publicaciones sobre los menores se comparten frecuentemente sin su consentimiento, un fenómeno que se ha disparado en los últimos años.

Esa exposición en redes sociales podría además tener consecuencias psicológicas en los menores, según están empezando a plantear algunos profesionales de la salud mental.

Sharenting y autoimagen

La importancia que se concede a la imagen o al éxito cuando se genera contenido sobre el menor puede impactar en su manera de percibirse a sí mismo y a lo que le rodea. En estos casos, ese niño o niña es frecuentemente consciente de que su imagen está siendo compartida y, por tanto, juzgada por otros, lo que puede tener especial repercusión en una persona con un autoconcepto y pensamiento crítico que se encuentran en proceso de construcción.

Además, si la imagen es previamente editada, el mensaje que se transmite puede entenderse como: “Tal y como eres no es suficiente para ser aceptado; tu imagen debe ser modificada para agradar”. Estos aprendizajes, que en el sharenting son promovidos por el entorno del menor, influyen en cómo la persona se considera y se compara con los demás.

La mercantilización de los menores

Por otro lado, cuando el contenido en redes sociales está relacionado con menores tiene una mayor difusión. Esto promueve que, en ocasiones, los cuidadores compartan información, buscando más visibilidad, así como beneficios directos o indirectos. Ello supone una mercantilización de la imagen del niño o niña.

Es más, la repercusión aumenta si la información incluye imágenes comprometidas o del menor sufriendo. Aquí, no solo se nutre la huella digital, sino que el cuidador puede llegar a generar situaciones artificiales para grabarles en situaciones desagradables (por ejemplo, creando videos en los que se les humilla).

En algunos casos, cuando el pequeño está sufriendo, en vez de responder a su malestar de una manera que les ayude a regular sus emociones, se los graba, propiciando aprendizajes peligrosos sobre cómo gestionar las emociones.

Desconfianza en su figura de referencia

Las dinámicas que ocurren en torno al sharenting influyen, además, en la relación entre el menor y sus cuidadores. Las situaciones que genera esta práctica puede incrementar la desconfianza hacia ellos. En casos extremos, los niños podrán llegar a dudar de si un paseo responde a un deseo de disfrutar juntos o a una necesidad de generar likes, o incluso de si un regalo es únicamente fruto de una colaboración.

De la misma forma, esta práctica pone en duda los límites de la intimidad propia y de la relación con el cuidador: si como hijo te cuento una experiencia muy personal o si como alumno te escribo una carta que acaba siendo pública, ¿qué parte de mí puedo confiarte? ¿Qué debería dejar de compartir sobre mí con los demás?

Responsabilidad compartida

El sharenting puede llevar la exposición de los menores al extremo, monetizándola, buscando impacto y seguidores. Pero no hace falta llegar tan lejos: una sola imagen ofrece datos de lugares, de edades, entre otros. Además, la propia fotografía puede ser empleada con finalidades malintencionadas. Por tanto, como profesionales, debemos recomendar evitar compartir datos de los menores en redes sociales.

Como familias, intentemos no subir imágenes de los pequeños de la casa a cualquier red social y, en caso de hacerlo, debería ser siempre de forma consciente, meditada, consentida y responsable. Precisamente ahora, en verano, no podemos dejar de señalar los riesgos potenciales de compartir imágenes o videos de menores en playas o piscinas.

Recordemos que esto incluye las fotos de perfil de Whatsapp, red en la que tenemos contactos con los que puede hacer años que no hablamos o con los que no tenemos confianza o son completamente desconocidos. Por eso resulta importante revisar la configuración o evitar poner imágenes con menores.

Como educadores no debemos subir fotografías del alumnado a nuestras redes, ni a nivel personal ni como centros educativos. Aunque tengamos el permiso de los progenitores, deberíamos buscar otros modos de trasladar nuestras actividades por medios privados o sin exponer a los estudiantes. Al fin y al cabo, compartir experiencias del aula o del centro en redes sociales identificando al menor no responde a ningún objetivo didáctico o pedagógico.

Finalmente, como usuarios de redes sociales, intentemos no viralizar, compartir, comentar o dar like a videos, imágenes o a información relacionada con menores. Desde todos los ámbitos de la sociedad podemos contribuir, de un modo u otro, a cuidar a nuestros niños y niñas. 

Esta nota fue originalmente publicada en The Conversation, el 5 de agosto de 2025