En el día internacional del fact checking, más que nunca: el chequeo sirve

El 2 de abril se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Fact Checking y este año desde la red latinoamericana de verificadores, LatamChequea, queremos aprovechar este día para salir a decir algo muy claramente: el fact checking sirve. Y no lo decimos nosotros, lo muestra la evidencia.
Así como los chequeadores buscamos mostrar la evidencia y los datos detrás de las frases de lo que dicen los políticos y lo que circula en las redes sociales, también buscamos la evidencia de lo que nosotros mismos hacemos. Porque realmente y desde hace años queremos saber si el fact checking sirve para luchar contra la desinformación que circula. Y hay muchísimos estudios que muestran que lo que hacemos vale la pena.
Por ejemplo, hubo experimentos simultáneos en Argentina, Reino Unido, Sudáfrica y Nigeria que demostraron que el fact checking es una herramienta eficaz para combatir la desinformación, ya que contribuye a corregir visiones erróneas sobre un dato en diferentes contextos, incluso en países con situaciones políticas, económicas y composiciones étnicas muy diferentes.
Los investigadores afirman, como explica el sitio Maldita de España, que cuando alguien ve una advertencia de que el contenido que está leyendo en Internet es falso, se “reduce de forma efectiva la diseminación de la desinformación” y que esas advertencias son efectivas “independientemente de las preferencias partidistas y otras características demográficas” de las personas. En un estudio de 2024, investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) muestran que las etiquetas de advertencia proporcionadas por fact checkers en plataformas como Facebook, Instagram y Twitter (ahora X), reducen significativamente la creencia y la intención de compartir información marcada como falsa, así como también baja el nivel de interacción con esos posteos. Aunque estas etiquetas son más efectivas para quienes confían más en los verificadores, siguen funcionando para aquellos que desconfían.
Un estudio sobre el rol de Chequeado en las elecciones presidenciales de Argentina en 2019 demostró que el fact checking ayuda a limitar la expansión de la desinformación, entre otras cosas. Según los resultados de la investigación, la gente no cambia necesariamente de opinión política, pero cambió su comportamiento cuando Chequeado señaló que algo era falso. Básicamente, las personas comparten menos cuando saben que se trata de un contenido que fue catalogado como falso. Y hay otros estudios que también muestran que la intervención del fact checking reduce el incentivo para compartir contenido desinformante o alejado de la evidencia.
Y esto obviamente cumplió un rol fundamental en diversos momentos de los últimos años, desde crisis electorales o manifestaciones a lo largo de la región hasta crisis informativas como pasó en la pandemia de coronavirus.
En resumen: el trabajo de los chequeadores ha sido evaluado muchas veces, mostrando que contribuye a corregir visiones erróneas sobre un tema en diferentes contextos y que ayuda a limitar la expansión de la desinformación, entre otras cosas. Incluso en el caso de las etiquetas en redes sociales, han mostrado tener un efecto positivo al reducir las creencias en la desinformación.
Este dato es importante porque a principios de este 2025 Meta anunció el fin del programa de verificación independiente de hechos (Third Party Fact Checking) en Estados Unidos, que será reemplazado por un sistema de notas comunitarias similar al que utiliza la plataforma X (ex Twitter). ¿Qué evidencia hay sobre este sistema de notas de comunidad? Investigaciones demuestran que los sistemas como notas de comunidad también pueden funcionar para corregir la desinformación, hasta cierto punto, según un artículo de Nature. Pero un análisis realizado el año pasado descubrió que las notas de la comunidad en X a menudo se añadían a las publicaciones problemáticas demasiado tarde para reducir la difusión, porque llegaban después de que las afirmaciones falsas ya se hubieran difundido ampliamente.
Además, el rol de las organizaciones de fact checking es fundamental incluso dentro de X. Según un estudio de Maldita, los verificadores somos la tercera fuente más citada a nivel global cuando alguien propone una nota de la comunidad en X, sólo por detrás de la propia X y Wikipedia. E incluso las notas que citan a un fact checker son consideradas como más útiles por los usuarios y aparecen en los tuits más rápidamente, en promedio 90 minutos antes que las notas generales.
Pero, para entender por qué el fact checking importa, es importante entender el grave impacto que puede tener la desinformación en millones de personas. Y no sólo en las elecciones y el correcto funcionamiento de las democracias de cientos de países, sino directamente en el bolsillo y la salud de millones de personas que día a día ven cómo distintas estafas o falsedades sobre tratamientos médicos pueden afectar su vida. Por eso, hoy más que nunca, en este día internacional del fact checking, queremos que quede bien claro: el chequeo sirve.