
Las aplicaciones en teléfonos y computadoras ¿escuchan nuestras conversaciones?
Los especialistas consultados coinciden: sí, los dispositivos registran datos. Pero no se trata de espionaje al estilo de Hollywood: el usuario ha dado, en mayor o menor medida, su consentimiento.
Al instalar una aplicación, se aceptan términos y condiciones que muchas veces incluyen permisos amplios, como acceso a la cámara, fotos, micrófono y rastreo de movimientos. “Muchas veces cuando seleccionas lo que no quieres que haga la app simplemente no se instala”, explica Diana Maldonado, tecnóloga en informática y ciberseguridad.
Los teléfonos funcionan como canales para que las aplicaciones analicen comportamientos y preferencias, especialmente en redes sociales. “El celular sin la red social existe, pero la red social sin el celular no”, añade Maldonado.

¿Qué hacen con la recopilación de datos?
La entrega de información personal no siempre se debe a la omisión de los términos y condiciones, sino a que estos están redactados de manera confusa. Un estudio de la Universidad de Cornell demostró que la mayoría de los nuevos usuarios no comprende las políticas de privacidad, aunque estas aparenten ser protectoras.
Con los asistentes de voz como Siri, Alexa o Echo, la situación se intensifica. Alejandro Varas, consultor en protección de datos, señala que los micrófonos permanecen activos en segundo plano para “aprender la forma de hablar del usuario”, pero también para fines comerciales. La combinación de conversaciones y movimientos digitales permite a las empresas conocer género, edad, ubicación, intereses y hábitos de consumo, información que puede ser vendida para estrategias de marketing.

Marco legal
En junio de 2024, Meta actualizó su política de privacidad para utilizar contenido público de los usuarios en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial generativa. La Unión Europea y Brasil lograron que los usuarios pudieran oponerse a la recolección de datos. En la mayoría de América Latina, la legislación vigente es insuficiente o inexistente.
Ecuador cuenta desde 2021 con la Ley de Protección de Datos Personales, que garantiza el derecho a decidir sobre información personal. Sin embargo, según Varas, las empresas locales no están preparadas para atender estas solicitudes, y Maldonado señala que la normativa no contempla la inteligencia artificial, por lo que su regulación es limitada.

Medidas de privacidad
Meta asegura que Facebook e Instagram no escuchan conversaciones sin permiso. Aun así, limitar el acceso a información requiere navegar por menús poco visibles. Lupa Media comprobó que incluso al intentar eliminar datos, algunas páginas presentan errores.

Para reducir el seguimiento:
- En Facebook, acceder a ‘Configuración y privacidad’ > ‘Centro de Privacidad’.
- En Instagram, ir a ‘Configuración y actividad’ > ‘Centro de privacidad’.

- En ‘Apps y sitios web’ se puede limitar el seguimiento de Meta en otras aplicaciones. En ‘Comprobación rápida de privacidad’ se puede limitar la información pública.

Maldonado recomienda precaución con temas sensibles: dejar los dispositivos en otra habitación o usar métodos como la jaula de Faraday (envolver el teléfono en aluminio, sin encenderlo). También es recomendable desinstalar aplicaciones que ya no se usan, pues continúan recopilando datos.
Los teléfonos no son intrínsecamente peligrosos; funcionan como canales de información. Con los ajustes adecuados, pueden ofrecer un uso seguro y controlado.
Fuentes:
Entrevista a Diana Maldonado, tecnóloga en informática y ciberseguridad.
Entrevista a Alejandro Varas, consultor en protección de datos