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enero 22, 2026

La violencia homicida en Ecuador se concentra en la Costa

Con 9.216 homicidios intencionales, 2025 fue el año con más muertes violentas registradas en Ecuador. Según datos del Ministerio del Interior, más del 80% de estos casos estuvieron vinculados a violencia criminal y se concentraron en la región Costa, principalmente en Guayas, Los Ríos y Manabí.

El país cerró 2025 con un incremento del 30% en homicidios respecto a 2024. Si se compara con 2016 —cuando se registraron 959 homicidios—, la cifra representa un aumento de más de nueve veces, lo que evidencia un deterioro sostenido de la seguridad en la última década.

La Costa concentra los homicidios

Las provincias con más homicidios intencionales en 2025 se ubican, en su mayoría, en el litoral. Cinco provincias concentraron cerca del 85% de las muertes violentas del país:

  • Guayas: 4.106 homicidios.
  • Los Ríos: 1.276 homicidios.
  • Manabí: 1.271 homicidios.
  • El Oro: 791 homicidios.
  • Esmeraldas: 364 homicidios.

Guayas, por sí sola, concentró alrededor de 4 de cada 10 homicidios registrados en Ecuador durante 2025. Esta concentración coincide con territorios donde confluyen infraestructura portuaria, rutas del narcotráfico y presencia de grupos de delincuencia organizada.

Los territorios más violentos en el país

A escala cantonal, la concentración es aún más marcada. Guayaquil fue el cantón con más homicidios intencionales en 2025, con 2.535 casos, seguido por Durán con 539 y Machala con 404.

De los 34 cantones con más de 50 homicidios en 202530 están ubicados en provincias de la Costa, lo que refuerza la concentración territorial de la violencia letal.

Algunos cantones tuvieron un crecimiento exponencial alto en los últimos años. Por ejemplo, el cantón de Urdaneta en la provincia de Los Ríos registró 81 casos en 2025; cinco veces más que la cifra registrada en 2024 cuando el total de víctimas fueron 15. Así también sucede con Buena Fe en la misma provincia, que pasó de 95 homicidios en 2024 a 173 en 2025.

Por otro lado, los ocho circuitos con más homicidios intencionales en 2025 ocuparon el 10% de todos los casos en el país:

La violencia en estas zonas muestra áreas con presencia y disputa entre grupos de delincuencia organizada y violencia criminal. Esta concentración sugiere que la violencia no se distribuye de forma aleatoria, sino que responde a dinámicas criminales focalizadas, lo que refuerza la necesidad de políticas de seguridad diferenciadas y territoriales. Es decir, un mayor énfasis en territorios donde la tendencia de estos crímenes es más alta.

Fuera de la Costa, Quito fue el cantón con más homicidios en la Sierra, con 268 casos, una cifra alta, pero por debajo de los principales focos de violencia costera.

Violencia criminal y uso de armas de fuego

De los 9.216 homicidios, 8.794 fueron clasificados en la categoría de violencia criminal, frente a 405 homicidios por violencia interpersonal y 17 se vincularon a violencia sociopolítica. Las motivaciones más frecuentes registradas fueron amenazas y microtráfico, de acuerdo con la categorización policial.

El tipo de arma refuerza este patrón: 8.108 homicidios se cometieron con armas de fuego, frente a 617 con armas blancas y un número menor con otros medios.

Víctimas jóvenes y mayoritariamente hombres

El grupo etario más afectado fue el de personas entre 18 y 34 años, que concentró 5.266 víctimas, equivalentes al 57% del total nacional.

Por sexo, 8.386 víctimas fueron hombres y 778 mujeres, lo que confirma una afectación desproporcionada sobre hombres jóvenes, un patrón consistente con años anteriores y asociado principalmente a violencia criminal.

Un año violento de principio a fin

El comportamiento mensual de los homicidios muestra que la violencia se mantuvo alta durante todo 2025, sin periodos prolongados de descenso. Mayo fue el mes más letal, con 934 homicidios, seguido por marzo y noviembre. Incluso el mes con menos casos, junio, registró 574 muertes violentas.

Aunque 2024 registró una reducción en homicidios frente a 2023, 2025 revirtió esa tendencia. Con el inicio de 2026, queda abierta la pregunta de si la violencia homicida retomará una trayectoria a la baja o si el país continuará enfrentando niveles históricamente altos de muertes violentas.

Fuentes:

Citadas en el texto