Skip to main content
enero 30, 2026

Cómo se comporta tu cuerpo con el frío

Cuando hace frío, nuestro cuerpo reacciona de diversas formas: podemos tiritar, tener los pelos de punta o los labios morados. Estas respuestas buscan generar y conservar el calor corporal, pero a pesar de algunos mitos, las bajas temperaturas por sí solas no nos enferman; lo que realmente causa enfermedades son los virus, aunque el frío puede favorecer su propagación. Conocer cómo nos afecta el frío ayuda a diferenciar hechos de desinformación y a cuidarnos mejor.

¿Por qué tiritamos o temblamos?

Seguro que te ha pasado alguna vez. Ante el frío, tu cuerpo comienza a tiritar o temblar de forma automática. ¿A qué se debe? A que esa contracción y relajación muscular nos permite generar calor. Así lo indica un equipo de investigadores de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon (OHSU), que destaca que cuando tiritamos los músculos esqueléticos (los músculos conectados al esqueleto que ayudan a mover el cuerpo) se tensan y relajan repetidamente en ráfagas rápidas.

“Tiritar es, en realidad, la producción de calor en los músculos esqueléticos y requiere bastante energía. Suele ser la última estrategia que utiliza el cuerpo para mantener su temperatura interna y sobrevivir en un ambiente extremadamente frío”, afirma Kazuhiro Nakamura, uno de los investigadores de la OHSU.

¿Por qué se nos ponen los pelos de punta?

Otra reacción al frío que forma parte de la termorregulación es la piel de gallina. “La piel de gallina se produce cuando pequeños músculos de los folículos pilosos de nuestra piel, llamados músculos erectores del pelo, tiran del cabello hacia arriba”, indican los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés).

Esta reacción también busca mantener el calor, explicó el médico de familia experto en enfermedades infecciosas José María Molero a Maldita.es, medio cofundador de Factchequeado: «Al ponerse el vello en punta, se distribuyen las corrientes de aire de una forma más eficiente y se mantiene más el calor«.

¿Por qué los labios se ponen morados?

A veces, los labios pueden volverse morados o azulados cuando hace frío. Esto ocurre por un proceso llamado cianosis, provocado por la vasoconstricción, es decir, el estrechamiento de los vasos sanguíneos debido a la baja temperatura, que reduce el flujo de sangre y hace que los labios pierdan su color rosado habitual. La cianosis no se limita a los labios; también puede aparecer en dedos, pies o en la piel en general cuando una zona recibe menos oxígeno.

Sin embargo, el frío no es la única causa: problemas pulmonares o cardíacos también pueden provocar este cambio de color, según MedlinePlus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Los virus nos enferman, no el frío (aunque este puede favorecerlo)

“Abrígate que te vas a enfermar”», hemos oído todos de boca de nuestras madres y abuelas alguna vez. Pero la verdad es que el frío como tal no nos enferma: tanto el resfriado como la gripe son infecciones virales y hacen falta sus respectivos virus para que enfermemos. Es decir, que un hombre aislado en el Polo Sur podría pasar mucho frío, morir de hipotermia, pero no se contagiaría de un resfriado ni una gripe.

El hecho de que el clima sea frío por sí solo no te enferma”, explicaba Virginia Banks de Northeast Ohio Infectious Disease Associates en Youngstown a la Asociación Estadounidense del Corazón. Sin embargo, sí hay una relación entre las épocas de frío y estas enfermedades. Hay distintos motivos. Por un lado, que cuando hace frío pasamos más tiempo en interiores, compartiendo microbios con los demás y favoreciendo contagios de unos a otros. Además, ventilamos peor precisamente porque fuera hace frío, y, aunque el frío no causa la enfermedad, sí puede afectar el sistema inmune y facilitar que los virus se propaguen.

Fuentes: